Erik Muñoz, inventor y emprendedor jalisciense, nos cuenta la historia detrás del proyecto Cali.

Hace 3 años, Erik Adrian Muñoz Arellano, emprendió el camino para dar vida a Cali, un proyecto de desarrollo de prótesis de mama personalizadas e impresas en 3D, que buscan contribuir al bienestar físico, económico y emocional de las mujeres que fueron mastectomizadas debido al cáncer de mama.
 
Pero, ¿cómo nace Cali? ¿Qué fue lo que inspiró este proyecto? Erik nos responde estas preguntas contándonos la historia detrás de Cali, o como él le llamó, “el alma del proyecto”. 
 
En pocas palabras, la inspiración que le dio vida a Cali, fue la mamá de Erik.
 
Todo comenzó cuando él tenía 8 años de edad y su mamá fue diagnosticada con cáncer de mama, a partir de entonces, y a lo largo de toda su infancia y adolescencia, Erik vivió junto con ella todas las experiencias y problemáticas que esto conlleva, desde los tratamientos y las situaciones cotidianas, hasta el momento en que ella fue mastectomizada alrededor de 7 años después. 
 
Y entonces, Erik comenzó a ser testigo de las dificultades que representaban para su mamá las prótesis de mama, desde las rellenas de alpiste que no lograban acomodarse a la forma de su seno sano, hasta las de silicona que le provocaban mucha sudoración que hacía que se le irritara la piel y que se arruinara fácilmente el material de la prótesis, además de que no le permitía realizar actividades como meterse al mar cuando iba a la playa. 
 
Durante este tiempo en el que ella probó diferentes prótesis, sin encontrar una con la que se sintiera realmente cómoda, Erik estudió la carrera de Tecnólogo Profesional en Plásticos, misma que lo llevó a conocer a Inés Jiménez Palomar, CEO del centro privado de innovación científica InMateriis, quien le ofreció llevar a cabo sus prácticas profesionales en este centro.  
 
Dentro de las labores que realizaba como parte de sus prácticas profesionales, Erik tuvo la oportunidad de trabajar en la producción de unos dispositivos para el sector médico, donde pudo empaparse de dicho sector, que resultó ser muy motivante para él. “Poder hacer algo en bien de la salud de las personas, porque si estás saludable estás feliz. Entonces se me hizo algo muy interesante el sector salud y poder aplicar las ciencias en este aspecto”, comenta. 
 
Al trabajar con estos dispositivos, que eran unas estructuras porosas, algo hizo clic en Erik que lo llevó a relacionar el proceso de producción que estaba realizando con la necesidad que veía en su mamá de tener una prótesis que permitiera que su piel tuviera ventilación, y cuya forma se semejara a la de su seno sano. Él pensó: “Recuerdo todos los problemas que ha tenido mi mamá, y yo he obtenido todos estos conocimientos por parte de la escuela y por parte de InMateriis, por qué no aplicarlos para que ella esté bien. Tengo que crear algo para que mi mamá se encuentre bien”. 
 
Entonces empezaron los retos y el camino de Erik como inventor. Comenzó a trabajar a escondidas de su mamá en una prótesis para ella, a partir de imágenes y dibujos desarrolló el diseño de su primer prototipo y se lo presentó a Inés, quien con gran motivación por el proyecto, le abrió las puertas del laboratorio de InMateriis para que lo desarrollara. 
 
Eventualmente, la mamá de Erik descubrió en lo que estaba trabajando, y entonces comenzó a ayudarlo, siendo su modelo y probando los diferentes prototipos que él fue creando hasta llegar a la prótesis que hoy en día representa a Cali, “cada uno de los prototipos que desarrollamos, nos aportaron un conocimiento que fue clave para las prótesis que tenemos ahorita”. 
 
Al llegar a este modelo, Erik había alcanzado su objetivo de otorgarle a su mamá una prótesis que realmente fuera buena para ella, con la que finalmente pudo meterse a nadar, realizar sus actividades diarias con mayor naturalidad, y realizar otras que antes le eran imposibles utilizando otros tipos de prótesis. 
 
Fue entonces cuando surgió un nuevo objetivo para él, el de poder ayudar a más mujeres como ayudó a su mamá. Y en ese momento comenzó su camino como emprendedor, buscando impulsar el proyecto, encontrar la forma adecuada de comercializar las prótesis manteniendo un costo accesible, las labores administrativas, y un nuevo reto en general. 
 
Con tres años de trayectoria, una solicitud de invención en trámite para la que obtuvo el apoyo de PROPIN (Fomento Jalisciense a la Propiedad Intelectual), y un trabajo de capacitación y asesorías como emprendedor, dentro del que se encuentra el haber sido participante y finalista del Programa Startup Building, el camino de Cali apenas comienza. 
 
Conoce más sobre Cali en: http://www.soycali.com/

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Autor: samuel.blanco / Fecha de actualización: Lunes, Octubre 19, 2020 - 10:51